Mi nombre es Talía Tello, tengo 42 años. De raíces peruanas, nací y crecí en México. En 1999 tomé mi primera clase de yoga y no paré más.
A los 6 años comencé a estudiar ballet y lo hice con amor y dedicación hasta graduarme 13 años después. En la adolescencia tardía descubrí la danza contemporánea y el hatha yoga. Me formé como bailarina profesional contemporánea en la prestigiada EPDM de Mazatlán, Sinaloa, graduándome en el 2003.
Al rededor del 2004, conocí a la maestra de yoga que más me ha influenciado: Jñana Dakini. Estar bajo su guía y formarme con ella me dio una base sólida para poder trabajar en el extranjero como instructora. Impartí clases regulares y talleres en Malasia, Singapur, Maldivas, Rusia, Chile y México.
He tenido la oportunidad de tomar clases de yoga y workshops con Twiggy Romero (Dharma Yoga), Óscar Velázquez (Dharma Yoga), Mauricio F. Peña (Ashtanga Vinyasa y Vinyasa), Cristina Quezada (Iyengar), Chantal G. Jauffred (Iyengar), Brigitte Longueville (Hatha Yoga), Lance Schuler (Hatha Yoga), Stefan Engstrom (Ashtaga Vinyasa) y Pedro Kupfer (Hatha Yoga TT 650 hrs.).
Como bailarina profesional, pertenecí a: Onírico Danza-Teatro y Cirko de Mente con quienes tuve presentaciones en México y Francia. También participé en festivales de danza, concursos de coreografía, óperas, conciertos de rock, video-danzas y más.
A lo largo de los años, me he acercado a disciplinas como circo aéreo, masaje tailandés, escalada en roca, scuba diving, Chi kung, Shaolin kung fu, mima corporal y clown; he bailado y estudiado danzas barrocas, regionales y sociales y he practicado técnicas como Feldenkrais, Body Mind Centering, Movimiento Auténtico, Butoh, Contact Improvisation, Laban y Klein.
Viví en Rusia 5 años y ahí fundé la primera agrupación de danzas afroperuanas de ese país. Una gran experiencia en la que actué como directora, coreógrafa, instructora y bailarina logrando el premio a la mejor coreografía de danzas latinas en la Copa Ural de Danza 2016. También fungí como coreógrafa invitada en la agrupación de danza y teatro para autistas "Los otros" en la ciudad de Ekaterimburgo.
Yogadance
En mis primeras clases de hatha yoga había música de fondo, me gustaba mucho la atmósfera que se generaba al escuchar mantras mientras practicábamos asanas, pero al conocer el Ashtanga vinyasa yoga, descubrí el sonido cadencioso de mi respiración y decidí que no había mejor "melodía" para acompañar los movimientos.
Mi práctica ha cambiado con los años y a veces incorporo música que me induce a conectar con el mundo interior o tiene una connotación espiritual. Un día me dejé llevar y comencé a danzar mi yoga. Descubrí que podía unir dos disciplinas y fluir con gozo, me encontré con una práctica enriquecida y más cercana a mi esencia.
Al querer compartir esta fusión, tuve que estructurar mis clases de una manera específica, que beneficiara tanto a los practicantes de yoga como a los bailarines. Y ese ha sido mi objetivo los últimos 7 años, diseñar clases que promuevan la expresión artística, movilidad y fluidez de la danza y los beneficios de las asanas bien ejecutadas junto con la calma y claridad que nos aporta el conocimiento del yoga.
Mi nombre es Talía Tello, tengo 42 años. De raíces peruanas, nací y crecí en México. En 1999 tomé mi primera clase de yoga y no paré más.
A los 6 años comencé a estudiar ballet y lo hice con amor y dedicación hasta graduarme 13 años después. En la adolescencia tardía descubrí la danza contemporánea y el hatha yoga. Me formé como bailarina profesional contemporánea en la prestigiada EPDM de Mazatlán, Sinaloa, graduándome en el 2003.